El Islam ordena sanar los corazones y no romperlos, tener una buena conversación y negarse a hacer cualquier cosa que suponga una molestia para el musulmán, le produzca temor, o haga despertar sus recelos. En este sentido, si hay tres personas juntas y dos de ellas se apartan para contarse un secreto, dejando a un lado el tercer acompañante, esto le podría producir molestia, tristeza y le haga entender que no merece que lo incluyan con ellos en su conversación. Además, esto le podría producir un sentimiento de soledad y exclusión. Es precisamente por esto que la ley islámica prohíbe este tipo de conversaciones apartadas.