El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos informa que existen un tipo de personas que no piensan cuando hablan, no saben si lo que van a pronunciar está bien o está mal. Y el resultado es que a veces caen en las prohibiciones, y por tanto se ponen a sí mismos en riesgo de caer en el Infierno, más allá de lo que hay entre Oriente y Occidente.