El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, advierte y prohíbe hacer plegarias pidiendo el mal sobre uno mismo, sobre sus hijos o sobre su riqueza; ya que la plegaria es una cosa grandiosa, y puede que Al-lah responda dicha petición y por tanto puede tener graves consecuencias sobre uno mismo; sobre sus hijos o sobre su riqueza.