Mientras que el orante está rezando, clamando e invocando a su Señor, si alguien se cruza delante de él, interrumpirá la invocación y la concentración de la oración. De ahí que se agranda el pecado de quien interrumpe la oración de alguien por pasarse delante de él. Y El Legislador (Al-lah) nos ha informado de que si el que cruza por delante del orante supiera las consecuencias de dicho acto (del pecado), preferiría quedarse parado por largos periodos de tiempo que cruzar delante del orante. Por este motivo, es necesario ser cuidadoso al respecto y mantenerse alejado de ello.