El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- nos dejó claras cuáles son las retribuciones malas y dañinas para que las evitemos, al tiempo que buscamos obtener nuestros medios de vida de forma digna y lícita. De entre estos modos ilícitos están: “El precio del perro, la compensación que obtiene la fornicador de la persona con la que ha fornicado, y la retribución a quien trata con ventosas”.