Parte de la facilidad del Islam es que permite lo ilícito si existe un motivo de fuerza mayor que lo justifica. El Legislador, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le permitió a Abdurrahman Ibn Awf y Zubair ibn Al-Awam, Al-lah esté complacido con ellos, vestir camisas de seda porque espanta a los pijos, dadas las cualidades repelentes que Al-lah, Alabado y Ensalzado sea, le ha otorgado, al mismo tiempo la seda cura los picores. Por lo tanto, se les permitió a ellos dos y a todos los que padecían de lo mismo.