El día del viernes se conglomeraba la gente para realizar la oración, es por ello que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, por su sabiduría daban dos jutba (dos sermones) donde guiaba a la gente hacia el bien, y los guiaba para que evitasen caer en el mal. Hacía dos sermones estando de pie en la tribuna, para hacer llegar su mensaje de predicación y para mostrar la fuerza y la grandeza del Islam. Cuando concluía su primer sermón, se sentaba brevemente, para descansar, y para separarlo del segundo. Luego se incorporaba y se ponía de pie, ya que de esta forma también no se cansa quien da el sermón, y no se aburre quien lo escucha.