De Aisha, Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía rezar la oración del alba (fayr) y participaban con él mujeres creyentes cubiertas con sus ropajes que, una vez acabada la oración, volvían a sus casas sin que las pueda reconocer nadie en la oscuridad que aún quedaba”. Hadiz auténtico (sahih) - Registrado por Al-Bujari y Muslim