Este noble hadiz evidencia que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, realizaba la oración del Magreb en el comienzo de su tiempo, así que hacerlo de esta forma es una Sunnah, ya que el hadiz habla de que cuando concluían su oración del Magreb aún quedaba suficiente luz del día para poder ver las huellas de las flechas que habían lanzado.