En este hadiz se aclaran los tiempos apropiados para la realización de las cinco oraciones. La oración del Dhuhr (el mediodía) se debe realizar cuando el sol empieza a declinar del centro del cielo (del cénit), y este es el inicio de su horario. No obstante, si el día era caloroso, afecta a los orantes, atrazaba la oración hasta que el clime se enfría, esto está narrado en otros relatos. La oración del Asr (la tarde) se debe realizar cuando el sol aún está radiante, antes de mezclarse con el amarillo del ocaso; se estima que su tiempo ideal es cuando la sombra de todo elemento es igual a su tamaño real, adicionándole el tamaño de su sombra durante el mediodía. La oración del Maghrib (el atardecer) se debe realizar cuando se pone el sol. Y la oración del Isha (la noche) depende del estado de la gente; si se reúnen al comienzo de su horario, que inicia con la desaparición de la claridad rojiza en el horizonte, la realizan. Y si no alcanzan a reunirse temprano, la postergaban hasta el final de la primera mitad de la noche, que en realidad es el tiempo ideal de la realización de la oración del Isha, si no fuese por la dificultad en realizarla a dicha hora. En cuanto a la oración del Fayr, se debe realizar cuando se mezcla la obscuridad de la noche con la claridad del alba.