Cuando el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- llegó a Mina el día de la Celebración del Sacrificio en su peregrinación de la despedida, y después de tirar las piedras, se fue a su casa y sacrificó su ofrenda. Luego, llamó al barbero y se rasuró la cabeza. Le señaló la parte derecha de la cabeza para que empezara por ella. Una vez afeitada esa parte, llamó a Abu Talha Al Ansari -Al-lah esté complacido de él- y le dio toda esa parte de los cabellos. Luego, se rasuró el resto del cabello y volvió a llamar a Abu Talha Al Ansari -Al-lah esté complacido de él- y le dio toda esa parte de los cabellos. Le dijo: “Repártelos entre la gente”. Entre la gente hay quienes obtuvieron un solo pelo, otros dos y otros más según disponibilidad. Esto lo hace como bendición por este noble cabello, el del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Esto es algo que está permitido es caso particular ya que se trata de los restos del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-.