Ali -que Al-láh esté complacido con él- al decir su sermón en el Minbar dijo: Juro por Al-láh que no tenemos ningún otro libro para leer junto con el Corán salvo esto, y mostró unos papeles sobre algunas normas de jurisprudencia sobre las heridas y otras normas, en los cuales el mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- afirmaba que la [ciudad de] Medina es tan sagrada como la Meca, entre el monte de Air y el de Zaur, entonces quien innova algo en la religión o causa daño u opresión a los musulmanes, y quien protege a una persona que innova en la religión será maldecido por Al-láh es decir le priva de Su misericordia, por los ángeles y por toda la gente pidiendo de Al-láh que no le acepte en el día de Resurrección ni sus rezos prescritos, ni los voluntarios, ni su arrepentimiento ni un rescate por su parte. Y que asegurar al incrédulo debe ser con las condiciones conocidas, y con las cuales es prohibido causarle daño, y quien rompe este pacto de seguridad causando daño al incrédulo entonces recibirá la maldición de Al-láh privándole de su misericordia, además de la maldición por parte de los ángeles y de toda la gente, Al-láh no le aceptará en el día de Resurrección ni sus rezos prescritos, ni los voluntarios, ni su arrepentimiento ni un rescate por su parte, ya que no ha agradecido a Al-láh por su gracia, por perder los derechos de herencia, de lealtad, de razón, entre otros, además de romper los lazos familiares y la desobediencia.