Aisha y Um Salama, Al-lah esté complacido con ellas, informan que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, había cohabitado con sus mujeres, y quizás le haya alcanzado el alba en estado de impureza, así que él hacía la ablución mayor (gusul), luego completaba su ayuno. Esta noticia fue una respuesta a Marwan Ibn Al-Hakam cuando les envió un emisario para preguntarles por eso. Este veredicto es aplicable al ayuno en Ramadán y en otras épocas.