En este hadiz que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se hallaba sentado en la mezquita con la gente a su alrededor y se presentaron tres hombres. Dos de ellos se acercaron al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno se marchó. Los dos que se acercaron se detuvieron ante el círculo del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno de ellos vio un hueco en el círculo de hombres sentados en torno al Mensajero de Al-lah, ante el círculo del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y se sentó con ellos; El otro hombre se sentó detrás de ellos. En cuanto al tercero, se dio la vuelta y se marchó. Cuando terminó su lección, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les dijo a los allí reunidos os informaré acerca de los tres hombres: uno de ellos fue a refugiarse en Al-lah, y Al-lah lo refugió, esto es, que se sentó en el hueco vacío para oír el recuerdo de Al-lah, y así Al-lah lo ha agraciado con el hecho de sentarse en ese bendecido círculo. El otro le dio vergüenza de apretujarse entre la gente y a Al-lah se avergonzó de él, puesto que decidió sentarse detrás del círculo. No obstante, no se le privó de la baraca del esa reunión. En cuanto al tercero, se apartó y Al-lah se apartó de él, esto es, decidió marcharse y Al-lah lo privó de su baraca.