Cuando la gente se asentaba después de un viaje, se dispersaban entre los valles y ríos, entonces les dijo el Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que sus separaciones eran obra de Satán, porque así eran más débiles ante el enemigo. A partir de ahí, cuando se asentaban después de un viaje se aproximaban, de tal forma que se podían cubrirse por un misma manta.