Los pobres y los necesitados entran en el Paraíso antes que los ricos, ya que al ser pobres carecen de bienes por lo que no se les pueda juzgar. Como recompensa y restitución de Al-lah Todopoderoso por todas las bondades que no han podido disfrutar en la vida mundanal. Sin embargo, los afortunados de la vida terrenal, esto es, los adinerados y altos cargos se encuentran retenidos debido a su largo historial y sus antecedentes relacionados con sus riquezas y su influencia, así como el apego que sienten por ellos en la vida mundanal. dicho apego fue acorde el seguimiento de las tentaciones del alma y sus pasiones. En este sentido, lo lícito de la vida mundanal daremos cuentas por él, y lo ilícito de ella recibimos un castigo por haber cometerlo. En esto los pobres están libres de culpa. Por otra parte, los que más ingresan en el Infierno son mujeres. Esto se debe a que se quejan mucho y no reconocen el bien que hacen por ellas sus maridos.