Anás -Al-lah esté complacido con él- dijo que habían dos hermanos en el tiempo del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Uno de ellos lo frecuentaba para aprender de sus conocimientos, seguir sus actos y sus dichos; mientras que el otro trabajaba con artesanías y buscaba el beneficio mundano. De modo que el artesano se quejó de su hermano al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, y le dijo el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que tal vez Al-lah le esté proveyendo de bienes mundanos debido a que se ocupa de la manutención de su hermano, porque Al-lah ayuda a su siervo siempre que éste ayude a su hermano.