Que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le prohibió a los varones vestir seda a excepción de lo que se cita en el hadiz verídico: la cantidad de dos dedos, y, en el relato de Muslim, tres o cuatro dedos como máximo. Por lo tanto, no hay mal en que la cantidad de seda empleada en nuestra ropa sea hasta la equivalente a cuatro dedos.