Informó Suaid Ibn Muqarrin que él era uno de siete hermanos de Banu Muqarrin, todos ellos eran sahabas que emigraron, ellos estaban solos y no tenían quien los sirviera excepto una esclava que poseían, el más pequeño de los hermanos la golpeo en su cara, el profeta –la paz y las bendiciones sean con él- ordenó que fuera liberada, y que su liberación se considerara una expiación por el golpe recibido.