Nuestro Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- nos informó la historia de dos mujeres que salieron con sus hijos, el lobo se comió el hijo de una de ellas, entonces cada una le dijo a la otra: ese hijo (el que quedo vivo) es el mío, le pidieron a Daud -la paz sea con él- que juzgara entre ellas y él juzgó a favor de la mayor creyendo que era lo correcto, pensó que por ser mayor ya no podría dar a luz nuevamente, la otra era joven y podría tener más hijos en el futuro, luego se fueron y se dirigieron a su hijo Sulaiman -la paz sea con él- le comentaron lo sucedido y el pidió que le trajeran un cuchillo y dijo: lo partiré por la mitad para ustedes, la mayor se sintió complacida mientras que la menor no aceptó y dijo que el niño era hijo de la mujer mayor, el amor y misericordia de madre la hizo hacer eso, ya que realmente era su hijo, por eso dijo: Mensajero de Alah, el niño es de ella, entonces él juzgó a favor de la menor ya que ella demostró misericordia al decir que era hijo de la mayor, prefería que estuviera vivo a que fuera cortado por la mitad, por eso juzgó a favor de la menor.