El profeta -la paz y las bendiciones sean con él- instó e incentivó a matar las lagartijas, informó que quien las mata del primer golpe se le escriben cien buenas acciones, y quien la mata en el segundo golpe su recompensa es mejor y quien la mata en el tercero su recompensa es menor. La razón por el cual se debe matarla es por ser peligrosa y tóxica y porque soplaba fuego sobre Abraham, la paz sea con él.