No hay nadie que quiera separarse del paraíso después de haber entrado y volver a la vida mundanal de nuevo, aunque se le diera todo lo que hay en la tierra, tesoros, riquezas, elevados palacios y frondosos jardines, excepto el mártir que le gustaría volver a la tierra diez veces para luchar en el camino de Al-lah y obtener el martirio diez veces en vez de una, todo eso por la recompensa y grandeza que reciben los mártires.