Cuando el hijo de Adán recita una aleya donde hay prosternación y se prosterna siguiendo la orden de Al-láh, buscando su obediencia, satanás llora por lo que ha perdido de bien al ser maldecido y por estar privado de la misericordia de Al-láh por haber envidiado a Adán y sus hijos, diciendo: "Pobre de mí, se le ordenó al hijo de Adán prosternarse y se prosternó entonces entrará al Paraíso, y yo fui ordenado a prosternarme y lo rechacé entonces entraré al Infierno." es decir: Que pena y que malestar, Al-láh -Enaltecido sea- ha ordenado a Adán para prosternar entonces Adán obedeció y será ingresado en el Paraíso, y yo fui ordenado a prosternarme y desobedecí por arrogancia entonces seré ingresado en el Infierno.