Este noble hadiz aclara permisibilidad de la prosternación en señal de agradecimiento cuando se renueva el bien que nos concede Al-lah, o cuando una escucha una buena noticia, exactamente como ha ocurrido con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dado que estaba rezando y se le apareció el Ángel Gabriel -la paz sea con él- y le trajo la buena noticia de que quien de su gente pide bendiciones por él, Al-lah lo bendecirá, y quien le saluda, Al-lah lo saludará. Asimismo la tradición profética (Sunna) recomienda alargar la prosternación (suyud) del agradecimiento, debido a su hecho -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- ya que sus compañeros creyeron que se había muerto.