El profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- muestra en este hadiz que por temor de dificultar los asuntos de su nación, es decir sus seguidores y los que creen en él, no les habría ordenado utilizar el siwak (cepillo de dientes natural) en cada ablución menor, pero no lo ha ordenado por misericordia y clemencia hacia ellos, y no lo hizo de las obligaciones sin las cuales se invalida la ablución menor, sino más bien de los sunan preferidos, quien lo haga recibirá su recompensa y quien no lo haga no será castigado por ello.