Al-lah, Alabado y Ensalzado sea, se alegra por la acción de dos hombres en la que uno mata al otro y los dos entran en el Jardín; pues uno murió luchando por la causa de Al-lah y el otro, siendo el asesino, no desesperó de la misericordia de Al-lah, se hizo musulmán y murió como mártir.