Unas gentes del campo se presentaron ante el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, y le preguntaron: “¿Acaso ustedes besan a sus niños pequeños?” Él les dijo: “Sí”. Estas gentes del campo son conocidos por ser rudos y desagradables, le dijeron: “Sin embargo nosotros no los besamos”. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, les dijo al respecto: ‘¡¿Acaso, si Al-lah extrajo la compasión de sus corazones, puedo yo poner algo que Al-lah ha extraído de ustedes?!