Evitad la injusticia, y temed la maldición del agraviado, ya que asciende al Cielo como luz centellante. Se le comparó con la luz o llama centellante por la rapidez con la que asciende o porque ha salido de un corazón que arde en llamas de injusticia y opresión. Esta luz atraviesa el velo que nos separa de Al-lah como si de una chispa centellante se tratase.