En este hadiz narra Abdul-lah Ibn Umar, que Al-lah esté complacido con ambos: Que un hombre, en la época del Mensajero de Al-lah, acusó a su mujer de fornicación y negó ser el padre del hijo al que ella había dado a luz, pero ella lo acusó de mentir y no aceptó sus acusaciones. Hicieron el juramento y se maldijeron el uno al otro como ha dicho Al-lah Todopoderoso, es decir, el esposo y la esposa atestiguaron cada uno cuatro veces ante Al-lah que dicen la verdad y en la quinta que Al-lah les maldiga si están mintiendo. Luego de hacerlo, el Mensajero de Al-lah los separó definitivamente y atribuyó la tutela del hijo a la madre, heredando el apellido de ella, y sin tener ningún lazo de parentesco con el padre.