“El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, solía rezar durante la noche la oración voluntaria del Tahayyud hasta tal punto que se le agrietaban los pies. Por ello, Aisha, Al-lah esté complacido con ella, le dijo -creyendo que él adoraba a Al-lah temiendo el pecado y buscando el perdón y la misericordia, siendo en su caso que Al-lah le ha perdonado todas sus faltas por lo que no necesitaría esas obras-: ¿Por qué haces eso, Mensajero de Al-lah, si Él te ha perdonado todas tus faltas anteriores y posteriores’. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo: ‘¿Es que no voy a ser un siervo agradecido?’ Por lo tanto, estos actos de adoración son en señal de agradecimiento por el perdón de Al-lah”.