Asma Bint Abu Bakr As-Saddiq -Al-lah esté complacido con ambos- informa de que en los tiempos del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- sacrificaron una yegua y comieron su carne, y en esto hay una prueba de que está permitido comer carne de caballo y que nadie se imagine que está prohibido comer su carne por su parecido con los burros o mulos tal y como se cita en la aleya: “Y [es Él quien crea] los caballos, los mulos y los asnos para que los sirvan de montura y también por [su] belleza: y ha de crear aún cosas de las que [hoy] no tienen conocimiento” [Corán, 16: 8].