Narró Anas -Alah este complacido con él-: el Mensajero de Alah -la paz y las bendiciones sean con él- cuando viajaba y quería hacer una oración voluntaria, dirigía su camella hacia la quiblah y decía: Alah Akbar y continúa su oración en dirección de su viaje. Hadiz auténtico (sahih) - Registrado por Abu-Dawud