El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— notifica que la religión se basa en la sinceridad y honestidad para ser practicada como Al-lah ordena: de manera íntegra, sin menoscabos ni trampas. Le preguntaron al Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— : "¿Para con quién es el consejo con sinceridad?". Respondió: En primer lugar, para con Al-lah —alabado y enaltecido sea— realizando las acciones sinceramente por Él y por nadie más; creyendo en Su señorío, en que solo Él merece ser adorado y en Sus nombres y atributos; honrando y venerando Sus mandatos, e invitando a los demás a creer en Él. En segundo lugar, para con Su Libro, el Sagrado Corán, creyendo que es Su palabra, que es la última de Sus Escrituras y que deroga las leyes anteriores; honrándolo; recitándolo correctamente; obrando de acuerdo con sus juicios; reconociendo sus ambigüedades; defendiéndolo de las interpretaciones de quienes pretenden tergiversarlo; tomando en consideración sus lecciones; divulgando sus ciencias, e invitando a él. En tercer lugar, para con Su mensajero Muhammad -que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- admitiendo que es el último de los mensajeros; creyendo en lo que nos trasmite; obedeciéndolo en lo que nos ordena y alejándonos de lo que prohíbe; adorando a Al-lah como él nos dice que lo hagamos; respetando sus derechos; honrándolo; difundiendo su prédica y su legislación, y negando las acusaciones en su contra. En cuarto lugar, para con los líderes de los musulmanes, colaborando con ellos en la aplicación de la justicia; no discutiendo sus órdenes ni liderazgo, y acatando lo que dicen en lo referente a la obediencia a Al-lah. En quinto lugar, para con todos los musulmanes, tratándolos bien e invitándolos a la fe; evitándoles perjuicios; queriendo el bien para ellos, y colaborando con ellos en la piedad y la bondad.