El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se refugió en Al-lah del hambre, que es la peor compañía, ya que impide el sosiego del espíritu y el corazón; y se refugió también en Al-lah de traicionar el compromiso con las criaturas y su Creador, puesto que es la característica de los confidentes que pueden asolar al hombre.