Narró Anas Ibn Malik –que Al-lah se complazca de él- que llamó a Zabit Al Banani y le dijo: te curaré con una Ruquiah del profeta – la paz y las bendiciones sean con él- el suplicaba a Su Señor para que curara al enfermo, y aliviara su sufrimiento y dolor, y que no recayera nuevamente, los sabios tienen consenso en que es permitido utilizar la Ruquiah cumpliendo tres condiciones: 1- que sea utilizando la palabra de Al-lah el Altisimo, o Sus Nombres y Atributos. 2- que sea en lengua árabe o utilizando términos que tengan el mismo significado en otras lenguas, es recomendable utilizar los términos presentes en los hadices. 3- tener la convicción de que la ruquiah no cura por si misma sino que quien cura es Al-lah.