Una mujer abortó antes de que concluya su gestación debido a que había sufrido una agresión sexual. Parte de las costumbres que distinguía al Califa justo, Umar Ibn Al-Jattab -Al-lah esté complacido con él- era consultar a sus compañeros (los del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean sobre él), y a los eruditos respecto a todo asunto. Así que cuando esta mujer abortó antes de que concluya su gestación, dudó acerca del Diyya ( la compensación monetaria que paga quien ocasiona la muerte de una persona acorde dela ley islámica) que debía pagar esta mujer, y decidió consultar a los compañeros del Mensajero de Al-lah -Al-lah esté complacido con ellos- respecto al asunto. Al-Mughira Ibn Chu’ba le dijo que fue testigo cuando el Mensajero de Al-lah - la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dictaminó que pague como Diyya por el feto, la liberación de un esclavo o una esclava. Umar quiso cerciorarse de ese veredicto el cual sería parte de la Legislación hasta el Día de la Resurrección. Y por ello, le pidió a Al-Mughira que le trajera a otra persona que de testimonio de la veracidad de sus palabras y la autenticidad de lo que transmitía. Entonces, Muhammad Ibn Maslama Al-Ansari testificó sobre la veracidad de lo que su compañero había dicho -Al-lah esté complacido con todos ellos-.