El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, nos informa de que Abdul-lah Ibn Umar Ibn Al Jattab era un hombre virtuoso, pero le aconsejó que rezara durante parte de la noche. A partir de ese momento, Abdul-lah, Al-lah esté complacido con él, no volvió a dormir por la noche, excepto un poco.