El hadiz incluye un castigo severo para quien usa utensilios de oro o de plata para comer o beber, entonces quien comete este pecado será castigado con el fuego del Infierno, por haber imitado a los incrédulos, por su arrogancia y por lastimar el corazón de los pobres. Y el Islam protege al musulmán contra la desviación y la exageración. También fueron prohibidos por ser monedas hasta un tiempo muy cercano, y al tomarlos como utensilios se daña la actividad comercial, y se desdeña su valor ante la necesidad y las obligaciones contraídas, sin tener ningún beneficio en su uso como vajilla. De hecho, esta prohibición- en el hadiz- la de usarlos como utensilios para comer y beber, incluye todo tipo de uso salvo usarlo como joyas para la mujer que es permitido.