No llegará la Hora del Juicio hasta que los musulmanes hayan combatido a los turcos. Por su descripción, son personas de ojos pequeño, caras blancas con marcas rojas debido al frío, y sus narices son chatas. Sus caras son redondas y aplastadas como las láminas de acero de un capacete de guerra, debido a su grosor y gordura. Tampoco llegará la Hora del Juicio hasta que los musulmanes hayan combatido a un pueblo cuyo calzado está confeccionado de pelo. Estos son los mismos turcos, pero han sido citados de otro modo.