Abdullah Ibn Haram despertó a su hijo Yabir en una noche y le dijo: creo que seré el primero de los compañeros del profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- en caer muerto, esto fue antes de la batalla de Uhud, después le dio unos consejos, le dijo: no dejo a alguien más amado para mi después del mensajero de Alah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- que tú, le pidió que saldara una deuda que tenía y que cuidara de buena manera a sus hermanas, cuando comenzó la batalla él luchó hasta que cayó muerto, el número de bajas entre los musulmanes fue de setenta hombres, y era muy difícil para los musulmanes enterrar a cada uno en una tumba, entonces colocaban dos o tres cuerpos en cada tumba, Abdullah Ibn Haram fue enterrado con otro hombre, sin embargo Yabir -Al-lah esté complacido con él- no se sintió tranquilo hasta que separar a su padre de aquel con el que fue enterrado, seis meses después abrió otra tumba, sacó el cuerpo de su padre y estaba como el día en él fue enterrado, no había cambiado nada excepto un poco en su oído después lo enterró en una tumba solo.