El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró donde se encontraba Aisha y vio que estaba con ella su hermano de leche, el cual no conocía de antes, así que la expresión del rostro del Mensajero de Al-lah cambió en señal de enojo por esa situación y de celo por sus esposas. Ella supo la causa de ese cambio de expresión en su rostro, así que le dijo que era su hermano de leche. Él dijo: Oh Aisha, vigilad y aseguraos de quién son vuestros hermanos de leche, ya que hay casos en los que no se establecen lazos de sangre que impidan el matrimonio: es necesario que el amamantamiento sea prolongado de modo que haga aumentar el peso de quien se amamante y fortalecer sus huesos. Esto es, en los casos de hambre, cuando el bebé está necesitado de leche y no tiene otro modo de alimentarse. A partir de ese momento se convierte en parte de la mujer que lo amamantó, se convierte en un hijo más para ella. Es entonces cuando se crea el vínculo de sangre que impide el matrimonio con ella y con su familia, su esposo, hijos, padres, madres y hermanos. Se le hace permitido verla sin velo, estar con ella a solas, acompañarla en un viaje.